Pemex, con apoyo del gobierno, arrebata el mercado a las empresas privadas que despachan gasolinas a las estaciones de servicio.
Los registros de la Secretaría de Energía (Sener) correspondientes a mayo indican que 78.2 % de todas las importaciones de gasolinas y diesel se llevaron a cabo por Pemex, luego de concentrar solo 48.4 % en enero pasado.
Se trata de la mayor participación de Pemex desde noviembre de 2019, cuando reportó 78.5%; el resto, 21.8%, fueron importaciones que realizaron en mayo empresas privadas como Valero, ExxonMobil, Shell, Chevron, Trafigura, Glencore, Koch Supply & Trading México, Intersim y Tesoro México (actualmente parte de Marathon Petroleum).
Para Marcial Díaz Ibarra, consultor de QUA Energy, las empresas privadas no sólo compiten entre sí actualmente, sino contra un jugador que es juez, parte y que tiene la cartera del Estado detrás.
“Los márgenes de ganancia se han pulverizado, devorando especialmente a quienes apostaron todo a la importación. Si salen los privados, tendremos que decir adiós a la innovación: menos opciones de pago, programas de lealtad y gasolinas diferenciadas; habrá un freno en la infraestructura”, dijo. “Un sistema que depende de un sólo operador es un sistema frágil”, comentó a esta casa editorial.




