La iniciativa de reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pretende nacionalizar al sector mediante cambios a la Constitución, lo que dejaría sin cobertura a las regiones donde actualmente operan las empresas privadas. El proyecto del Ejecutivo, que fue entregado a la Cámara de Diputados, busca que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sea la empresa preponderante al generar, transportar, distribuir y comercializar la electricidad requerida en el país.
Marcial Diaz Ibarra, presidente de la Asociación de Regulados del Sector Energético (ARSE), mencionó que la iniciativa crea incertidumbre a las empresas del sector respecto a sus proyectos, ya que propone desaparecer a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).
“Al existir la CRE y la CNH como organismos autónomos, los regulados tienen certeza de que haya un piso parejo para desarrollar sus proyectos, ya que estos dos organismos regulan a todo tipo de permisionarios, sin importar si eres empresa productiva del Estado o si eres un particular”, dijo.
Planteó que si desaparecen y la Secretaría de Energía (Sener) asume las funciones de la CRE y la CNH, habrá un control total de los proyectos y piso disparejo para los regulados. “De llegarse a concretar esta reforma, no quiero ni imaginar que va a pasar con todas esas solicitudes que tienen más de 18 meses que no se han definido”. La transición para que la Secretaría de Energía asuma sus facultades implica que quizá no se otorgarán más permisos a los privados en lo que resta del sexenio, advirtió.
“Esta tracción de funciones que conlleva a la desaparición de la CRE y la CNH va a traer un retroceso en la vida de cualquier proyecto de los regulados. A ver si la Sener tiene la capacidad operativa para llevar a cabo sus funciones”, opinó.