México ante el riesgo de incremento en el precio de combustibles por conflicto en Venezuela – T21

Marcial Díaz Ibarra, socio director de QUA Energy Consultores, indicó que las implicaciones para México ante un posible reordenamiento en el mercado global petrolero se encontrarían escenarios alcistas que presionarían costos de importación de combustibles.

También, estimó que una mayor volatilidad impactaría el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y la política de estímulos. Además, en el mercado del Golfo de México habría una reconfiguración de flujos de crudos pesados, que afectaría diferenciales del crudo Maya. En cuanto a la política exterior, se presentaría una presión para equilibrar principios de no intervención con realidades económicas y regionales, subrayó el especialista en entrevista con T21.

“La transición en Venezuela debe leerse como un evento estructural, no coyuntural. Para México, el principal riesgo no es Venezuela en sí, sino la volatilidad del mercado petrolero internacional y su transmisión a precios, inflación y finanzas públicas”, puntualizó.

Sobre las repercusiones en el mercado global del petróleo, Díaz identificó tres posibles escenarios, siendo el primero una transición ordenada y alivio de las sanciones impuestas a Venezuela por parte de Estados Unidos, lo que tendría un impacto “bajista moderado en precios”.

El segundo planteamiento sería una caída con fricción interna, cuyo impacto apuntaría a una tendencia alcista en el corto plazo. El tercer escenario, de acuerdo con el especialista, originaría un escalamiento militar o bloqueo sostenido, con un impacto “alcista fuerte y altamente volátil”.

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Bajo consumo atora barcos con gasolinas en puertos mexicanos – T21

La pandemia originada por el COVID-19 ha derivado en una reducción en el consumo de combustibles en el país, lo que ha propiciado que los buques procedentes de Texas, Estados Unidos, principalmente, se mantengan fondeados en puertos como Tuxpan y Coatzacoalcos en el Golfo de México, toda vez que no existe infraestructura suficiente para almacenar los refinados. Marcial Díaz Ibarra, de Lexoil Consultores, indicó que en Tuxpan se llegaron a registrar más de 20 buques en la espera de poder descargar, toda vez que es un puerto que no tiene capacidad para recibir dos barcos a la vez ni la infraestructura de tanquería para almacenar los productos importados; todo ello como resultado en una reducción del 60 por ciento en el consumo de gasolinas por el confinamiento social causado por el virus.

“Ha habido una baja en la demanda de los combustibles y por ende está costando más trabajo el poder descargarlo dado que no hay dónde almacenarlo ante la poca infraestructura que tiene el país.” “Muchas veces en Tuxpan se hace el trasvase directamente del buque a pipas para ir descargando, no tienen tanquería para almacenar en Tuxpan y ahí el propio Pemex con su plan de contingencia está descargando directamente de buque a pipas y salen las pipas del Plan DN III contra el robo de hidrocarburos al mismo tiempo”, indicó el consultor.

Respecto de los sobrecostos que estos retrasos le originan a Pemex, Díaz Ibarra los ubicó en 15 mil y hasta 30 mil dólares diarios por buque, esto con base en los contratos que la empresa productiva del Estado tenga con las transportistas y de la cantidad de hidrocarburos que trasladen de acuerdo su propia capacidad el cual oscila entre 150 y 300 mil barriles.