La primera terminal privada para almacenamiento y reparto (TAR) de gasolinas y diésel en el país, denominada Terminal del Centro de México Petrolíferos y Petroquímicos (TCM-FTZ), arrancará operaciones el primer trimestre del 2017 con una capacidad de 300,000 barriles y una inversión de 60 millones de dólares.
Jorge Wade, director del proyecto TCM-FTZ, detalló a El Economista que el proyecto está en la etapa de ingenierías básicas y preparación del terreno de 50 hectáreas, ubicado al sur de la capital de San Luis Potosí, dentro del parque industrial WTC, desde donde se lleva a cabo la obtención de permisos de la Agencia de Seguridad Energética y Ambiental, la Comisión Reguladora de Energía y la Secretaría de Energía.
La terminal está proyectada para almacenar diésel y gasolinas, pero contará con la flexibilidad de operar el reparto de biocombustibles o las mezclas que determinen las normas ambientales y de seguridad en el largo plazo. Los combustibles llegarán de Texas y dada la ubicación geográfica de la terminal, esperan convertirse en un centro logístico para rutas de reparto desde Salamanca, Guanajuato, y Manzanillo, Colima, hasta la Ciudad de México y Veracruz. Grupo UNNE, con seis frentes.
Por su parte, Marcial Díaz, de Lexoil Consultores, aseguró en el mismo foro que Petróleos Mexicanos (Pemex) ha retrasado año y medio las definiciones que podrían acelerar la llegada de inversiones en el midstream y downstream de la cadena energética rumbo a la apertura, al no publicar el anunciado plan de alianzas con gasolineros o su capacidad remanente en la infraestructura de transporte y almacenamiento que en la nueva legislación es de acceso abierto para terceros. Esto ha provocado que crezcan las especulaciones y se paralice cualquier tipo de negociación con proveedores externos; creemos que Pemex está topado en su capacidad, que ocupa más de 95% de lo que tiene, y esto impide anclar inversiones , dijo.
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